sábado, 18 de agosto de 2007

Una larga semana...









Hola, somos nosotros otra vez. Sí, lo sabemos, deberíamos escribir más asiduamente, pero es que para escribir esto nos tiramos casi una hora, y claro, la inspiración no viene cuando más se la necesita.
De todas formas, vamos a resumir lo que ha pasado desde el domingo pasado, que es donde nos quedamos en el anterior post. Hay que avisar que es muuuuuuy largo, así que, avisado quedas, y quien avisa, es avisador.
El domingo cogimos un autobús pagado por la universidad con el que iríamos a la playa y a dar una vuelta por la región de Stavanger. Llegamos a la playa, no sin antes dar una vuelta de 30 minutos porque el autobusero quería enseñarnos un mísero molino de viento (como lo eólicos que hay yendo para Albacete, pero bastante más pequeño...) del que estaban muy orgullosos. Supuestamente íbamos a poder bañarnos y eso, pero claro, teníamos que comer y hacer fotos y sólo nos dejaron 20 míseros minutos!!!! Nos hicimos fotos, Alex metió los pies (bueno, las piernas, por culpa de las malditas olas...), nos comimos los bocadillos de noget (nocilla, pa entendernos) y fuimos en busca de una catarata que parecía que estaba en donde acaba el mundo.











De camino hacia ésta, paramos en una gasolinera para poder volver a comer y descansar un poco. Y cual fue nuestra sorpresa que la gasolinera estaba al lado de un pedazo lago que tiraba patrás. Eso es un poco raro, porque como se escape un poco de gasolina, pues nada...a despedirse del lago. Pero bueno, es Noruega, seguro que tienen un sistema inventado (caro, por supuesto) para arreglarlo.








Media hora de camino después nuestro autobús de dos plantas empezó a hacer unos ruidos muy raros mientras íbamos subiendo por una montaña. Tan raros que tuvo que parar en un sitio y nunca más arrancó. Sólo tiraba un humo negro y casi mortal del olor que hacía por el tubo de escape. Tuvimos suerte de que paró en un paraje muy curioso formado por piedras desprendidas de las montañas, que ahora que lo pensamos, con la suerte que tenemos, que raro que no se desprendiera ninguna más!!!!.








Seguimos haciendo fotos mientras esperamos durante una hora y treinta minutos hasta que vino un autobús pequeño, por lo que varios tuvieron que ir de pie hasta la maldita cascada. A nosotros ya nos daba igual si caía agua, si era bonita o fea. Queríamos llegar a casa, porque hacía mucho frío. El caso es que media hora después...llegamos a la cascada. Bueno, llegamos al pie de la montaña donde estaba la cascada. Por que es que encima, tuvimos que subir una cuesta de piedras de un 60% de inclinación (sin exagerar) y luego casi escalar agarrándote a cadenas y subir unos mini peldaños de madera que parecía que los músculos de las piernas iban a explotar en cualquier momento.
Moraleja 7: Hay que sopesar las posibilidades antes de subir una montaña con una galleta en la boca, pues puedes llegar a la cima sin aire y con parte de la galleta en la garganta.
Después de 20 minutos de escalada extrema, llegamos con vida, creo, a la tan preciada cascada. La verdad es que era alta, sí, pero bueno...nuestra vida no es mejor desde que la vimos... El caso es que a los 10 minutos tuvimos que empezar a bajar corriendo para coger sitio en el autobús y no tener que ir de pie hasta casa. Sobra decir que el ambiente del autobús estaba bastante 'cargado'. Y chimpún.
Al día siguiente, lunes, nos sacamos un billete semanal del autobús, para aprovechar el tiempo e ir a ver mundo. Decidimos ir en busca del Ikea, el Lidl y Euronics, un sitio para que Alex mirara una mega oferta de un ordenador. Todas esas tiendas estaban en una avenida larga, y ese día conseguimos ver donde estaba el Lidl y el Euronics, pero ni rastro del Ikea. Tal fue nuestra desesperación por encontrarlo (nos habían dicho que también estaba en esta avenida) que llegamos a una ciudad que esta a 20 km de Stavanger!!!! Todo por culpa del maldito Ikea. El caso es que visitamos Sadness y encontramos una tienda de comida china, en donde, como siempre ocurre en este país, nos engañaron con los precios!.

En el camino de vuelta, volvimos a ver el Lidl y el Euronics, pero no el Ikea, por lo que decidimos que lo mejor sería volver al día siguiente acompañados de Janine, nuestra amiga alemana (la que conocimos el primer día).

El martes, por fin encontramos el Ikea. Compramos sartenes, ollas y cazos por 15 euros, y comimos dos perritos calientes y un mega helado tipo como el cono del Mcdonals pero el doble de grande e infinitamente más bueno por sólo 2,5 euros. Lo más barato de este país, así que seguramente volveremos al Ikea. A comer.

A la vuelta para casa, paramos en el Euronics para ver la oferta del ordenador, pero claro, era un engaño. Es cierto que valía 375 euros....pero contratando un adsl para no se que y no se cuantos. Pero lo mejor fue que el vendedor nos atendió comiendo un sandwich de hierba y se le cayó un trozo del mismo mientras nos explicaba las cosas. Sí, suena desagradable, pero peor fue vivirlo en directo.
Salimos de allí y fuimos al Lidl y nos dijeron que era el más barato, pero como siempre, MENTIRA.
El miércoles, fuimos al centro a comprar postales, y a coger folletos. A este paso, podremos montar nuestra propia oficina de turismo de la cantidad de folletos que tenemos. Dimos una vuelta a la ciudad y decidimos probar el Burgen King. En que mala hora, porque entre que la tía que atendía estaba un poco empaná y que el pollo estaba recubierto de krispis...fue una mala experiencia. No sabemos por qué, pero en este país tienen una obsesión casi enfermiza con las pipas, krispis y demás cereales usados para pienso de caballo. Se lo echan a todo.

El jueves, por fin volvimos a la universidad. Fuimos sufriendo porque pensábamos que la coordinadora nos iba a decir que teníamos que hacer más asignaturas de la que en realidad queríamos hacer, pero no. De todas formas, no adelantemos acontecimientos.

Se trataba de una charla para presentarnos a los profesores, horarios, asignaturas, en donde habría comida (gratis). Llegamos a las 12, y claro, pues nosotros almorzamos a las 11:15. Nosotros (los españoles) nos sentamos al lado de la comida ( no fue premeditado, la comida la trajeron después!) y a las 12:05 nos dijeron que cogiéramos algo de comida. Teníamos que bajar por turnos, y nosotros eramos los primeros. Nuestras caras fueron el espejo de nuestra alma: Que? comer? ahora? pero si acabo de almorzar? pollo? pasta?por qué, por qué, por quéééé?. Entonces unos a otros empezamos a empujarnos para ir a por la comida con frases tipo: eh, va, que nos están invitando, no hay que ser maleducados... Pero claro, la coordinadora nos vio las caras de: vale, estoy bajando obligado, no quiero comer, no me obligues por favor!!!! mientras que el resto de la clase estaba frotándose las manos deseando bajar. Pero quién come a las 12???? Al final, lo que pasó es que le dimos pena a la coordinadora y postpuso la comida una hora más.

Después de las presentaciones, en donde nos enteramos que tenemos un viaje para realizar deportes de aventura por los fiordos, fuimos a la oficina de la coordinador a que nos firmara los papeles para hacer sólo una asignatura. Esos momentos fueron eternos. La coordinadora miró el papel y preguntó: Ahm, solo una? y nosotros: ejem...si, es que solo necesitamos una. Después de esa frase, pasaron unos segundos interminables y nuestras caras eran de por favor, por favor, por favor. Al final, dijo, ahm, vale. Total que vamos a tener mucho tiempo libre para poder asistir a clases de noruego, inglés y francés.

Cuando la mujer se fue a fotocopiarse nuestros papeles, vimos en la mesa unos llaveros para llevar colgadas las llaves con el nombre de la universidad...y claro, pues queríamos uno. El problema estaba en como pedirlos. ¿Cuando venga nos ponemos todos a mirarlos para ver si se da por aludida? o ¿se lo pedimos directamente? Pues al final se lo pedimos indirectamente diciéndole: ¿donde se puede conseguir este llavero?, pero con cara de: dámelo, venga, va. Y nos fuimos de allí, con una asignatura, ahorrándonos el dinero de mandar a la universidad los papeles por fax (los mandó ella también) y con un llavero.

El viernes, es decir, ayer, fuimos a la universidad, porque teníamos que firmar para conseguir una maldita cuenta bancaria. Que esto también tiene truco. Porque tenemos que pagar por todo. Por sacar dinero, por traspasar dinero de otra cuenta a otra y lo que es lo mejor, hay que pagar una cantidad determinada por pagar la factura de la residencia!!!!! Pero eso quién se lo cree??
Además, pusimos nuestra segunda lavadora, y nuestra ropa todavía nos viene...
Y bueno, hay que felicitarte si has conseguido llegar hasta el final de todos estos párrafos. Es lo que tiene escribir semanalmente...
A ver si la semana que viene, escribimos un poco más a menudo, porque es mortal hacerlo de golpe.
Chinpún.

lunes, 13 de agosto de 2007

Resumen de los últimos días

Después de casi una semana sin noticias, aquí estamos para traeros las últimas novedades de nuestro viaje.


Pues bien, vamos a empezar diciendo que en todo este tiempo la mayoría de gente que hemos conocido habla español, y eso que a los que hemos conocido eran franceses, suecos, una rusa, etc.

A lo que vamos, el lunes día 6 conocimos a la compañera de habitación de Marina, y era española, Raquel y venía con dos españolas más, Izaskun y Jessica! Y al día siguiente conocimos a dos españoles más, Sesa y Pablo, se notaba que eran españoles en la forma de saludar por la puerta.



Después de estar una semana de vacaciones no pagadas, hicimos algo productivo con nuestras vidas y fuimos a la semana de orientación de los erasmus, y como podríais adivinar a los españoles se nos distingue facilmente entre el resto de personas que habían allí, no sólo por el aspecto sino por el escándalo que teníamos en clase, y la coordinadora de las charlas esa nos tenía "fichaos", cuando escuchaba algún murmullo, ahí que nos miraba con una mirada que se supone que nos debería hacer callar, pero como españoles que somos, pues....


Ese mismo día la organización nos invitaba a la comida típica de Noruega, total, que lo intentamos, pero no entendemos como pueden sobrevivir comiendo eso, es imposible, como puede ser que habiendo toda la comida que había en esas mesas, estuviera todo tan malo, parece imposible pero no!! Pero como era gratis...
Al día siguiente, también nos invitaban a comer, esta vez algo más "normal", eran bocadillos, con hierba. Sí con hierba, tu abrías cualquier bocadillo de los que habían allí y solo veías "alfalfa", todo en este país lleva hierba por eso hemos llegado a la conclusión de que aquí hay tanto césped por algo. Pero como era gratis....nos cogimos bocadillos de sobra y los echamos a la mochila.







Moraleja 6: Debes sopesar las posibilidades de que los bocadillos que robes de la comida pueden desprender un olor un tanto sospechoso.



Ese mismo día, teníamos un tour por la ciudad que nos lo ofrecía la orientation week, y aunque ya la habíamos visitado, como era gratis, pues eso, ya se sabe, si es gratis existe una norma no escrita que dice que debes ir!!!


El viernes, el último día de la Orientation Week había una barbacoa para todos los Erasmus, era al aire libre, no hacía muy buen día, pero como era gratis....Pero lo más impactante fue, que nos vieron con cara de pasar hambre, porque cuando nos fuimos de allí, nos fuimos con casi 3 kilos de salchichas crudas, que sobraron de la barbacoa, cosa que solo hicimos nosotros, porque no vimos a nadie más con las sobras, pero como era gratis....



El sábado por la mañana por primera vez en Noruega, pusimos la lavadora y la secadora y gracias al dios de los electrodomésticos, nuestra ropa sigue del mismo tamaño y ya no se la tenemos que dar a los enanitos que viven por aquí.
En el siguiente vídeo podréis comprobar nuestras caras de tensión y angustia mientras esperábamos a la ropa.

Vídeo lavandería


Ese mismo sábado recibimos un mail de una asociación de estudiantes de la universidad, en donde amablemente nos invitaban a una fiesta, donde habría pizza y bebida, cuando llegamos vimos que pedazo "fiestón" (se entiende que allí murieron varios del aburrimiento) pero como era gratis... Como suele pasar últimamente, cuando llegamos se nota. Todo el mundo estaba callado mirando como hablábamos y nos reíamos, hasta que una hora después nos dimos cuenta de que era muy triste estar allí y nos fuimos, eso sí después de comer.


Esa misma noche, fuimos a la primera fiesta en la residencia de Marina, había gente de casi todas las residencias en 20 metros cuadrados, muy acogedor. Y allí tuvimos la ocasión de socializarnos con un poco más de gente, que en circunstancias normales solo saludarían, pero borrachas son de lo más simpática.

miércoles, 8 de agosto de 2007

El lago interminable









El domingo por la mañana cogimos nuestros "bocadillos" y nos fuimos a dar una vuelta por los alrededores de la residencia de Alex. Sabíamos que había un lago pero no sabíamos donde, como nos pasó con las espadas. Pero esta vez lo encontramos enseguida, sin necesidad de pasar demasiadas curvas.


Empezamos a andar un poco, y decidimos parar a comer sobre una roca en el lago. A lo lejos había pájaros, pero no de esos pequeños que dices: "Mira que bonicos", no, eran lo mas parecido a un águila que podemos encontrar por aquí. Alex tiró el último trozo de bocadillo que le sabía a champú (esto es debido a que el pan bimbo estuvo en contacto con la bolsa en la que iba envuelto el champú, y que por alguna razón salió de su bote) y entonces empezaron a venir todos los "pajaritos" que habían en un km a la redonda.


Aunque en el otro post pusimos unas cuantas moralejas sobre el sopesamiento de posibilidades antes de tomar cualquier decisión, seguimos cometiendo el mismo error, y como todo el mundo sabe, un pequeño paseo de 20 min, en nuestra situación se convierte en una pequeña vuelta al lago entero de 3 horas. Lo más normal del mundo en estas situaciones.


A la hora de estar andando, ya nos habíamos cruzado con varias personas, pero el misterio está en que unos cuantos minutos después, no los suficientes como para poder dar una vuelta entera al lago, ahí estaban, de nuevo, cruzándose en nuestro camino, una de dos, o nosotros éramos muy, pero que muy lentos, o los noruegos pueden caminar por encima del agua o hay una puerta interdimensional que conecta las dos partes del lago y que no pudimos ver porque cierran a las 15:00.

Moraleja 5: Hay que prestar atención a las posibles puertas interdimensionales que te puedas encontrar en un lago de Noruega, para cruzar de un lado a otro sin tener que dar toda la vuelta.

Menos mal que no llevábamos maletas.

sábado, 4 de agosto de 2007

Hay que sopesar las posibilidades

La mañana del viernes partimos hacia nuestro destino original, la Universidad de Stavanger.
Como somos tan listos, fuimos hasta la parada del bus, que estaba a 100 m con todo nuestro equipaje,(por suerte no llovía) pero no 100 m lisos sino con obstaculos, cuestas y mas cuestas, escalones malditos que hacen que tu maleta vuelque y gracias a que no habían charcos cerca que sino para allí que vamos. Una vez en la parada nos dimos cuenta que lo mejor sería pillar un taxi para ir a la universidad, ya que si no nos hubiese pasado lo mismo del primer día, o sea se, liarla en el bus. Por lo que decidimos volver sobre nuestros pasos llenos de obstáculos e ir a la puerta del hotel, ya que era la única parada de taxis de la zona.


Moraleja 1: Hay que sopesar las posibilidades para no hacer el gilipollas con las maletas encima y por cuestas malditas de un importante grado de inclinación.


Tras pillar el taxi, que por un momento pensamos que nos saldría por un ojo de la cara, llegamos a la universidad en cinco minutos, por lo que solo nos costó 6 euros por personas, que no está nada mal. Salimos del taxi y miramos a nuestro alrededor para encontrar algo que se pareciera a una residencia de estudiantes, pero lo único que había era un edificio que servía como punto de información y un mapa de la universidad. Lo miramos y vimos que un poco más allá había un edificio que ponía 'casa de estudiantes' por lo que pensamos que debíamos dirigirnos hacia allí. Sin embargo, Marina, como si un halo de luz la hubiera iluminado, sugirió que debiamos encaminarnos hacia el edificio que teniamos a 3 metros. Menos mal, porque gracias a ella, fuimos al lugar correcto.


Moraleja 2: Hay que sopesar las posibilidades para no hacer el gilipollas con las maletas encima y por cuestas malditas de importante grado de inclinación.


En el edificio nos llevamos nuestro primer desengaño...nos habían colocado en diferentes residencias, pero no una al lado de la otra, no. A dos kilometros de distancia!!!!! Y no podemos cambiarlo. Llamaron a una chica para que nos acompañara a nuestras respectivas residencias, y en ese momento conocimos a una chica alemana llamada Janinne o algo por el estilo. Nos dejaron en el supermercado que esta al lado de la residencia de Alex y compramos unas cuantas cosas...pocas...porque después del palo que nos habían dado lo veíamos todo más caro de lo normal. El caso era quejarse.

Después de eso, volvimos andando a la residencia de Marina (sí, 2 km) andando cargados de bolsas y una garrafa de 5 litros en cada mano. Se ve que en otra vida fuimos mulos de carga y lo echamos de menos, porque si no, no me lo explico.


Moraleja 3: Hay que sopesar las posibilidades para no hacer el gilipollas e ir cargados todo ese camino ya que podríamos haberlo dejado en la residencia de Alex.


Como por la mañana nos pegamos un pedazo desayuno por no saber cuando volveríamos a comer, dejamos las cosas, y nos fuimos a ver la 'universidad'. Hasta ese momento, bien, estaba cerca de la residencia de Marina, pero lo peor vino cuando empezamos a seguir el camino de 'baldosas amarillas' que según Alex llegaba hasta las espadas de piedra que hay cerca de un lago. Llegamos a un lago impresionante, pero ni rastro de las espadas. Andamos 20 minutos y ni rastro de las espadas, hasta que después de un poco más de una hora, por fin vimos las malditas espadas, que según Marina, siempre estaban detrás de cada curva que el lago hacía.

Moraleja 4: Hay que sopesar las posibilidades para no hacer el gilipollas y andar más de la cuenta.


Esta última moraleja es muy importante para poder conservar tus pies, y para poder seguir andando el resto de tu vida. Además, hay que tenerla muy presente, ya que después de caminar durante 3 horas ida y vuelta, descubrimos que probablente, sólo con haber bajado por la calle de la residencia de Marina (en el lado contrario al que nos dirigimos) hubieramos llegado en ná.

Cuando llegamos, pudimos disfrutar de nuestra primera comida decente en días: tallarines a palo seco, porque no teníamos leche para hacer las millones de salsas que nos hemos traido (que casualidad que eso sí lo dejamos en la residencia de Alex).


To be continued...

Vídeo: Día 1 y 2

Aquí está el primer vídeo que grabamos a modo de resumen de todo eso. Ocupa mucho, lo sabemos, tardará en descargarse, pero se admiten sugerencias y consejos en los comentarios sobre como mejorar.

Día 1 y 2

viernes, 3 de agosto de 2007

Viva España!!!!



Después de mucho tiempo esperando, por fin, llegó el día, nuestro viaje a Stavanger, Noruega y gracias a este blog, todos vosotros vais a ir sabiendo como nos lo vamos pasando. Será una forma más rápida y amena de conocer nuestras andaduras por las tierras nórdicas.
Nada más llegar al aeropuerto nos llevamos el primer susto, o por lo menos yo(Alex). Habíamos hecho una reserva de vuelo para poder llevar dos maletas...y cuando fui a recoger el billete, me dice la persona que estaba en el mostrador de facturación: debe usted 19,5 kg de equipaje. Y yo: Que??? No puede ser, si llevo dos maletas!!, en ese momento me volví hacia Marina en busca de su papel de la reserva con la tranquilidad y serenidad característica de esas situaciones, hasta que me acorde que tenia el papel de mi reserva y el hombre tuvo que rendirse a la evidencia y yo me libré de pagar 120 €.
Viva España!!! Eso es lo primero que nos dijo el autobusero cuando cogimos el autobús para ir al centro de la ciudad. Evidentemente llovía, y como todo el mundo sabe no hay mayor placer que ir bajo la lluvia, con dos maletas de 20 k cada una, una de 10 k a la espalda, el portátil cruzado y sin chubasquero,(para todos aquellos que piensen "¿Por qué no cogieron el paraguas?" pues muy simple, todavía no tenemos dominado el cogerlo con la boca.
Conseguimos llegar a la oficina de turismo, y aunque la tía hablaba un inglés alemanizado, y mirando al suelo, conseguimos descubrir donde estaba la parada del bus para llegar a nuestro hotel aunque le tuvimos que preguntar al autobusero para confirmarlo, y nos dijo que paraba near del hotel, así que subimos nosotros, nuestras maletas (la que liamos) un perro acompañando a su dueño (pero no de esos pequeños, de esos que te cruzas de acera), por que aquí los perros también suben al bus, aunque no sabemos si pagan billete, y a nuestro lado había una mujer haciendo calceta, eso en el bus. Como todo el mundo sabe lo más normal del mundo.
La que volvimos a liar cuando bajamos del bus..., al bajar del bus, pensamos que nos había dejado en la nada, en medio de ninguna parte, hasta que vimos el hotel.

Tal fue la alegría que produjo en nosotros esa visión, que decidimos dar toda la vuelta al hotel buscando la puerta principal, creyéndonos que la puerta estaba donde no lo estaba, solo por el placer de caminar con 2 maletas de 20 k y una de 15 a la espalda por debajo de la lluvia.
Una vez llegados al hotel, y con nuestra mentalidad de europeos, pensando en euros casi nos dio un infarto cuando nos dijo 590 por persona y día, pero en ese momento Alex se dio la vuelta con una cara que lo describía todo, y a mi también se me veía un poco descolocá, 590 casi nos da algo y la tía recalcaba 245 por persona y nosotros OH MY GOD!!!!!!! pero luego caímos en la cuenta de que eran NOK y ya pudimos relajarnos!!!!
Por un momento pensamos que tendríamos que dormir a la intemperie, pero bueno, ya está, ya conseguimos el hotelico la mar de apañao y con internet y todo.
Y así acabó nuestro primer día,
To be continued...